Cuarto año: volveremos a poner la otra orejilla
es un artículo de Peio Mindegia Esain publicado en GARA el 5 de septiembre de 1999. Que denuncia la agresión al derecho de las mujeres en Hondarribia.
Peio Mindegia Esain * Hondarribia
No pretendo hacer una crónica de lo que el próximo 8 de septiembre será una nueva agresión anunciada, de esto ya se encargarán otros que lo harán mejor que yo.
Pero sí voy a describir lo que a partir de ya estamos viviendo diariamente los que apoyamos y defendemos la participación de la mujer en el Alarde; el agravio empieza ya cuando el Ayuntamiento de Hondarribia y su alcalde a la cabeza asumen una moción a favor del Concierto Vasco y hacen oídos sordos a otra Declaración de este mismo Parlamento del 28 de Junio a favor de la participación de las mujeres en los Alardes de Irun y Hondarribia. Esta humillación, esta burla al Parlamento, seguramente va incluida en el precio del político que ejerce prácticamente sin creerse nada de lo que dice y no estoy pensando en nuestro alcalde, sino en cualquiera de los 75 parlamentarios que el año que viene aprobarán otra nueva declaración, pero este año no vendrán a ver cómo cientos de hombres, mujeres y niños nos van a insultar, alguno de ellos nos golpeará y pretenderán impedirnos el paso. No vendrán a comprobar in situ el tipo de kale borroka que ya se está ejerciendo estos días de ensayos por parte de niños/as de 8, 12, 14, 16, etc. contra nosotros/as al grito de "Espainolak fuera", "kanpotarrak", "H.P.", "El 8 de septiembre no desfilaréis"... Particularmente me dirijo al señor Oliveri, consejero de Educación, que sí estará presente en el desfile y comprobará avergonzado lo que en un pueblo se puede hacer contra los derechos democráticos de sus ciudadanos y ciudadanas. Les ofrezco ya la grabación en video de estas manifestaciones de niños y niñas para su análisis en el Departamento de Educación que él preside.
Lo que ocurrirá en los próximos ensayos no lo mencionaré, ya que este artículo estará en la redacción de los periódicos, pero visto lo del año pasado nos lo podemos imaginar: barreras por las calles impidiéndonos el paso, acompañado de todo lo que ya nos podemos imaginar: golpes, insultos, etcétera.
El día 8 de setiembre recordaré las palabras de Sabin Intxaurraga, cuando en la presentación del Acuerdo de Lizarra-Garazi en Irun, me decía que esta batalla de la mujer en el Alarde está ganada, y pensaré que ese día se habrá ganado un poquito más. También pensaré que se está cometiendo nuevamente una injusticia con nosotros y nosotras y pensaré que él conmigo también está sufriendo.
Este día no estará ningún articulista de pro que en la diversa prensa diaria condene las vejaciones, el desprecio, el atropello, el maltrato y el avasallamiento de nuestros derechos; tampoco vendrá Rosa Díez para contar en el Parlamento Europeo o en alguna Comisión Internacional de Derechos lo que aquí ocurre por cuarto año, pero que le cuente a Emma Bonino que en Hondarribia defendemos a nuestros arrantzales y a su sistema de pesca tradicional durante 364 días al año, pero el día 8 de setiembre esto se convierte en un "Hondarribistán" cualquiera y se oprimen, se pisotean, se obstaculizan derechos fundamentales; se persigue, se injuria, se zurra y lincha en una auténtica caza de brujas equiparable a cualquier noche de cuchillos largos a las mujeres que han osado participar en el Alarde o, mejor dicho, en su fiesta.
Este día 8 poca gente estará con nosotros y nosotras, poca gente verá cómo antes de ir a misa y en nombre de la tradición, en nombre de la Virgen de Guadalupe, nos prohibirán desfilar, nos escupirán, nos insultarán y además comprobarán cómo se utilizará a la Ertzaintza contra la Declaración Parlamentaria de nuestros Derechos del pasado 28 de Junio. ¿Entre los que estarán, reconoceremos a los sindicatos ELA, ERNE, CCOO de la Ertzaintza? ¿Estará algún dirigente de los partidos políticos para el día siguiente salir con alguna condena sobre los hechos acaecidos? Ya que previamente nadie nos manifiesta un mísero apoyo a través de algún comunicado.
El señor Borja Jauregui que utiliza el programa de fiestas para agradecer el voto mayoritario que ha recibido, no lo vamos a recordar en el futuro por ser el alcalde que resolvió este contencioso tan elemental a las puertas de 2000; la historia lo recordará por lo que no hizo; y como casi todo lo que se resuelve en esta vida, vendrá otro alcalde y serán otros los concejales que quedarán en nuestra memoria de demócratas, luchadores por nuestros derechos, empeñados en aflorar la justicia empezando por su mismo pueblo.
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